4ª Transformación vs Altermundismo
Isael Petronio Cantú Nájera

La presencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en los municipios de Chiapas es una muestra de la transformación del Estado mexicano y del pueblo que lo conforma… no hace muchas décadas, la simple nominación de ser un grupo armado, convocaba al régimen a crear una estrategia feroz de tipo antiguerrilla y para mayor eficacia, asesorado por el propio Pentágono.

La lucha de clases, que confronta en el actual período a los trabajadores contra los capitalistas, encontró escenarios alternos, que le han significado válvulas de escape a la confrontación final, dando pie a singulares batallas que se dirimen en el campo de la ampliación de derechos políticos de las grandes mayorías, así, a la gran revolución, se dan escaramuzas revolucionarias que finalmente acumulan fuerzas para el asalto final.

La conquista por españoles y demás monarquías europeas de los diversos continentes, particularmente América y África, no logró, nunca del todo, crear una nueva unidad que superara la contradicción entre lo indio, lo nativo, lo originario y lo foráneo, lo extraño. Construida la Colonia como un sistema brutal de explotación de fuerza esclava, de encomenderos, cimentó una base sólida de resistencia que hundía sus raíces en ancestrales orígenes; y si bien la mistura de la cultura que emergió de esa conquista pareciera superior al encuentro y la suma de ambas, lo cierto, es que este principio de siglo lo único que tenemos es una crisis civilizatoria global que amenaza la vida en el planeta.

No es que sea una profecía con intenciones de constreñir el espíritu humano y crear conversos a nuevas idolatrías, no, sino la simple certeza de que el modelo de desarrollo mundial, cuya matriz es fundamentalmente capitalista, está creando desechos industriales, particularmente gases de efecto invernadero, que el incremento de dos grados centígrados más de temperatura global dará la traste los equilibrios ecológicos de grandes sistemas que terminarán por destruir todo vestigio de vida como hoy la conocemos.

La acumulación del capital en unas cuantas manos y la depauperación de miles de millones de personas en todo el mundo, agreden por ambos extremos la riqueza natural de la tierra, de tal suerte que en muchos lugares la sobreexplotación de los recursos naurales y la acumulación de los desechos ha vuelto inhabitable esas zonas del planeta.

Sin embargo, la producción de bienes y satisfactores primarios, donde los alimentos son fundamentales, han alcanzado niveles que permiten realmente abatir las hambrunas que acontecen en regiones del mundo; todo está en el modelo de producción: obviamente no se producen millones de toneladas para saciar el hambre, sino para convertirlas en ganancia que acumula un capitalista… otras cosas son más absurdas, no se construyen automóviles para permitir el desplazamiento de la sociedad de manera eficiente, sino para transformar la venta y crear de nuevo un capital… si realmente se quisiera un sistema eficiente de movilidad, se optaría por sistemas públicos que dieran servicio masivo a la población… pero no es así.

A esa explicación que se antoja fácil, le sigue una que es más difícil que tiene que ver con la psicología del individuo y el control en última instancia de las masas. No se entiende el capitalismo sin la diada de comprador-vendedor y a éstos sin la clara intención de obtener un “beneficio” extra por ese cambio de mercancías que hacen y que dan pie al necesario “regateo” para cerrar el trato. Como quedó establecido por Marx, la mercancía trabajo vendría a ser una tan especial que le agregaría un plusvalor a todas las demás. Por supuesto que a la simple explotación de la fuerza de trabajo, es decir en un regateo donde el capitalista esquilma al trabajador, el moderno capitalismo, ahora juega en la bolsa de valores y aparenta que el capital, sin la fuerza de trabajo, crea más capital.

Ese modelo de producción y explotación de los recursos naturales: ¡no existía en las viejas naciones que conquistaron los europeos! Sus viejos modelos y el mismo desarrollo de sus culturas, y no es que no hubiera pobres y ricos, sino que de manera generalizada, estaba cimentado en sistemas de “trueque” y la explotación de los recursos naturales obedecían más al interés de la población en su conjunto que en la acumulación de la riqueza en unas cuantas familias.

Los años como colonias estructuradas sobre el trabajo esclavo y la explotación acelerada de los recursos naturales, pavimentó el camino al capitalismo en su fase imperialista y rampante de hoy. Entre aquella identidad de los pueblos conquistados y los resultados de la conquista, se abrió un paradigma: el Retorno a la Arcadia.

Un retorno que insiste, ante el apocalipsis de la crisis civilizatoria en que se vive, que los tiempos idos eran mejores que los actuales.

Las contradicciones de las sociedades que dan pie a su evolución, demuestran que en todo tiempo, salvo en algún comunismo primitivo, los tiempos por venir, si son malos, deberían de retornar a lo que se imagina que fueron buenos en el pasado, sin importar ni tomar en cuenta que en aquellas épocas también debieron haber cosas nada gratas para un grupo de la población.

Para el sistema político mexicano: ubicado en un modelo capitalista con un gobierno de presidencialismo autoritario, los resultados de los últimos 30 años han dejado sin duda un Estado fragmentado, donde sobresalen dos elementos sustanciales para su pervivencia: una crisis de credibilidad y otra fiscal. Los resultados de creer como un “imperativo categórico” de que el Estado de Derecho se respeta y ante él existe un temor reverencial que impide violentar las leyes dadas, son los de una ciudadanía fortalecida que minimiza sus roces y contradicciones y se apega al dictado de la ley… lo contrario es la barbarie de la corrupción: la cacocracia.

Aunado a lo anterior, una conducta ilegal en el pago de los impuestos, termina por desfondar gravemente los bienes comunes y dispersa a la sociedad, agrandando la brecha entre ricos y pobres.

Hace 25 años, desde las entrañas de los pueblos originarios y la oscuridad de la Selva Lacandona, irrumpió abruptamente el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, su objetivo: destruir el Estado capitalista mexicano y su modelo de gobierno para instaurar uno de tipo “socialista” que se traduce en comunas participativas, que le devolviera a la gente: “trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz… lograr el cumplimiento de estas demandas básicas de nuestro pueblo formando un gobierno de nuestro país libre y democrático.” Tal y como lo manifestaron en la Declaración de la Selva Lacandona… al paso del tiempo, la focalización del socialismo derivó a una idea de altermundismo donde las relaciones de producción: trabajo/capital tienden a suavizarse pero en el fondo permanecen.

Mientras en la Selva se construyen modelos de gobierno democrático “face to face” que emergen en las aguas de la internet y se multiplican con la globalización; en el escenario nacional, el primero de julio del 2018, la ciudadanía da un golpe al anciano régimen, lo derrota y otorga el triunfo al Partido del Movimiento de Regeneración Nacional, cuyo programa es plenamente coincidente con lo expuesto por el EZLN y salvo la florida retórica de ambos los temas se focalizan en la: corrupción, inseguridad, pobreza y quiebre del Estado social.

En esas dos estrategias diametralmente opuestas: vía electoral vs vía armada, resultó ganadora la de MORENA cuya acumulación de fuerzas le requirió un largo recorrido de 18 años, mientras que al EZLN tras sus 25 años de lucha, apenas pudo ampliar sus espacios políticos construyendo Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ) que se traslapan con la geografía político del propio Estado mexicano y que suman 29 en total y corresponden, más o menos, a un tercio del territorio de Chiapas.

Estas dos fuerzas ubicadas en la izquierda del espectro político nacional están chocando a pesar de que sus programas son convergentes y los objetivos de construir un nuevo Estado Social y Democrático de Derecho son similares.

El EZLN ha dicho en su 25 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido, y ante una parada militar importante, que las propuestas del nuevo gobierno de MORENA y en particular de Andrés Manuel López Obrador, son la estrategia engañosa, mañosa, para seguir explotando a los pueblos originarios de América, en las propias palabras del subcomandante Insurgente Moisés:

“Aquel que está en el poder, es mañoso, ¿y cuál es la maña que hace? Que hace de que está con el pueblo de México y engañando a los pueblos originarios y demostrando que se hinca en la tierra pidiéndole permiso como creyendo que todos los pueblos originarios lo creen y aquí nosotros le decimos, no lo creemos eso, al contrario.” [1]

A pesar de la concordancia en el programa, tanto MORENA como el EZLN no proponen un singular sistema social que realmente desmonte el capitalismo neoliberal: en ambos casos se intenta construir un capitalismo menos agresivo, menos neoliberal, intentando que los mecanismos propios del Estado, como los son los presupuestos participativos, las políticas fiscales distributivas, las políticas públicas de un nuevo estado de bienestar hagan más igualitarios los ingresos entre toda la población y que los derechos humanos, particularmente de las minorías, se acaten irrestrictamente.

Sin embargo, la implementación de políticas públicas distributivas tienen que basarse en un desarrollo material de la infraestructura (capital fijo) que permita que la producción (sostenible) pueda por lo menos obtener los recursos para ser distribuidos. La metáfora del “choque de trenes” para identificar un cruento enfrentamiento de dos fuerzas, es actualmente literal entre MORENA y EZLN: la construcción del tren maya, que según los primeros traerá nuevos desarrollos para acabar con la pobreza en el sureste mexicano y la respuesta extremadamente dura del EZLN que se opone a ella:

“Eso es lo que hace el nuevo gobierno que está ahora, está consultando a que nos vengan a enfrentarnos, nosotros los pueblos originarios y en especial a nosotros, al Ejército Zapatista de Liberación Nacional con ese su porquería Tren Maya y todavía ponen su nombre de nuestros anteriores.  No lo aceptamos. Que le ponga su nombre, no tiene nada que ver, si quiere así como no nos preguntó, que le ponga su nombre de su mamá”.[2]

La respuesta de MORENA a través de AMLO, sobre la decisión del EZLN de oponerse a su proyecto y en particular del tren maya fue igual de mediática: “No me van a cucar” a lo que agregaría:

“Están en su derecho de expresarse, manifestarse, no veo por qué deba preocuparnos, somos libres… siempre he dicho que en democracia hay pluralidad, en dictadura es pensamiento único nadie puede hablar, nadie discrepa. Nosotros tenemos afortunadamente el respaldo de los ciudadanos, el apoyo de la gente, no le hacemos mal a nadie, al contrario vamos a atender a todos, a escuchar a todos, y se le va a dar preferencia a los pobres, a los humildes”.[3]

La contradicción entre el programa de la 4ª Transformación de MORENA y el Altermundismo del EZLN que pasa sin duda sobre dos liderazgos fuertes: el de AMLO y el Subcomandante Marcos/Galeano, no se reduce al forcejeo sobre el tren maya, sino a la esencia misma del capitalismo, es decir, el modelo de los últimos 300 años que permite la acumulación de la riqueza en unas cuantas manos y termina depauperando a las grandes mayorías y eso sin tomar en cuenta el latrocinio de la corrupción y el capitalismo de amiguetes (Piketty, Thomas, El Capital en el siglo XXI).

Si la propuesta del EZLN se circunscribe al respeto de los derechos y las prácticas económicas de los herederos de los pueblos originarios, donde socialmente se permite que la voluntad popular se transforme en efectivas políticas públicas diseñadas e implementadas por un gobierno que “obedece” al mandato popular y su economía se centra en la producción de bienes que satisfagan de manera suficiente la demanda de la población, sin permitir la acumulación de la riqueza en una clase social o grupo político, bien podría encuadrarse esta idea en la conformación de un sistema socialista que centra su producción en las necesidades de la población, a contrario sensu, del capitalismo, cuya producción también se realiza para satisfacer necesidades de la sociedad, pero, exige la reproducción del capital mismo sin importar en lo último el bienestar social; de ahí que muchas crisis están originadas por la superproducción. Si el proyecto de MORENA se reduce en quitarle las aristas al capitalismo neoliberal y hacerlo más social, más responsable, entonces la contradicción existe la 4ª Transformación y el Altermundismo.

Finalmente, en la correlación de fuerzas un grupo no tiene las condiciones para imponer su visión del mundo y ese sin duda es el EZLN, mientras que MORENA y su mayoría legislativa podrá reformar las leyes, tomando como referente algunas ideas del zapatismo, con las cuales, su proyecto iniciará un proceso de hegemonización que pronto se identificará, asimilando al zapatismo, como 4ª Transformación Altermundista.


[1] http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2019/01/01/palabras-de-la-comandancia-general-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-dirigidas-a-los-pueblos-zapatistas/

[2] Ib id.

[3] https://www.proceso.com.mx/565910/sobre-el-ezln-no-me-van-a-cucar-responde-amlo

Isael Cantú Nájera
+ artículos

Servidor público desde el campo de la medicina y el derecho, ejerciendo la medicina comunitaria en la Sierra de Zongolica. Secretario del Ayuntamiento de Soledad de Doblado, Ver. (1989-1990). Coordinador de la Fracción Parlamentaria del PRD en Veracruz (1990-1992). Diputado Federal en la LVII Legislatura (1997-2000). Asesor en el Senado de la República (2000-2002). Responsable de Formación Política en Veracruz (2015-2016). Fundador y Director de la Revista de Análisis y Cultura Política “Diacrítica”. Licenciado en Derecho y Maestro en Dirección de Gobierno y Políticas Públicas.




Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada


*