CONVOCATORIA HACIA EL CONGRESO SOCIAL POR UN NUEVO CONSTITUYENTE (5, 6 y 7, Qto.)

En manifestación...II

Artículo 39. La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

 

HACIA UN CONGRESO SOCIAL

CONVOCATORIA

 

Mexicanas y mexicanos

 

La historia de nuestra patria ha sido la lucha permanente entre las clases poseedoras y las clases desposeídas; entre las fuerzas conservadoras y las fuerzas progresistas; entre el colonialismo y el pueblo; entre el imperio y la nación; entre los explotadores y los explotados. Esas luchas, en ocasiones se han expresado de forma civil y pacífica, y en muchas otras, de manera armada y cruenta, derivada siempre de la respuesta de las fuerzas en el poder, nunca de los gobernados.

 

En ese marco, en este 2010 se conmemoran 200 años de la Guerra de Independencia y 100 de la Revolución Mexicana. Nada queda por celebrar, y menos desde la hipocresía del gobierno federal que es usurpado hoy por los herederos del porfiriato.

 

La Independencia, que costó tanta sangre de mexicanos y mexicanas (sobre todo y como siempre, de los más desposeídos), abrió paso a una lucha intensa por construir un proyecto de país soberano y laico, que no ha concluido. Hoy en día el neoliberalismo ha trastocado esas conquistas, originando una nueva dependencia nacional, favoreciendo el saqueo de nuestros recursos naturales y la explotación de nuestra fuerza de trabajo, en beneficio de las grandes corporaciones transnacionales y del capital financiero.

 

Hoy también siguen vigentes los legítimos anhelos de justicia social de la Revolución mexicana, plasmados en los Programas del Partido Liberal de los hermanos Flores Magón y en el Plan de Ayala de Emiliano Zapata, que costaron la vida de más de un millón de mexicanos y mexicanas.

 

Más de ochenta años de un sistema corporativo de Estado seguido de 28 años de neoliberalismo han traído como consecuencia la masificación de la pobreza que abarca ya al 80% de la población, con jóvenes, mujeres e indígenas a la cabeza de esta catástrofe económico social. Por ello el proyecto de país impulsado por estos revolucionarios sigue siendo hoy una necesidad más vigente que nunca; porque la política económica neoliberal tiene actualmente en la mira poner en manos de las grandes corporaciones nacionales y extranjeras la electricidad, el petróleo, la educación pública, la seguridad social, el patrimonio cultural y el agua. Los recientes ataques a los trabajadores mineros y electricistas tienen como trasfondo este propósito privatizador.

 

Los derechos laborales que se alcanzaron con la lucha independiente y cotidiana de los trabajadores, como la libertad de organización, han sido trastocados por el mantenimiento del sistema de control corporativo de Estado; así como por el objetivo del neoliberalismo de arrojar a millones de trabajadores al mercado informal y la subcontratación.

 

El campo mexicano es hoy un escenario de ruina y desastre, víctima de la apertura comercial indiscriminada, de nuevos terratenientes, cultivos transgénicos, ambición de las trasnacionales; lo que trae como consecuencia la migración forzosa de millones de campesinos.

 

El medio ambiente también es víctima de la voracidad capitalista que está devastando inmensas extensiones de nuestro territorio para sus desarrollos habitacionales, turísticos, comerciales e industriales; apropiándose del agua, de la biodiversidad y desarrollando impunemente la minería a cielo abierto; factores que agudizan el cambio climático y la destrucción de los ecosistemas.

 

La actual crisis económica agrava hasta los límites de la barbarie el desempleo, la precarización y la miseria de la clase trabajadora. Para los diversos sectores excluidos la situación es más dramática: siete millones de jóvenes se hallan sin escuela ni trabajo; bajo la máscara hipócrita de un falso moralismo, la ultraderecha ha emprendido una ofensiva que intenta anular el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, atenta contra la diversidad sexual y socava las bases del Estado Laico; a contrapelo de lo que sucede en América Latina, en México se sigue negando a los pueblos originarios el derecho a la autonomía y a la construcción de un Estado Pluriétnico.

 

Para sostener este orden oprobioso contra el pueblo y mantener al país en manos de unos cuantos multimillonarios oligarcas, de grandes terratenientes y agroindustriales, de la banca y las corporaciones trasnacionales, se ha venido manteniendo una tiranía tan cruel, corrupta y déspota como la de Porfirio Díaz: que violenta las garantías individuales, vulnera los derechos humanos y las libertades democráticas, se impone a sangre y fuego, militarizando al país hoy con el pretexto de la guerra al narcotráfico constituyendo un Estado policiaco, que en realidad no combate a la delincuencia sino que fomenta la inseguridad y agrede a la sociedad.

 

Hoy en día, a lo largo y ancho del territorio nacional corre el descontento, por lo que es urgente la organización y unidad del pueblo en reclamo de un cambio drástico de rumbo para la nación, que incluya la transformació n del modelo económico y el régimen político; ha llegado la hora de detener el curso destructivo impuesto por el sistema de control corporativo y por la derecha neoliberal.

 

Por lo tanto, se hace impostergable la realización de un Congreso Social para un Nuevo Constituyente, que avance hacia un Proyecto de Nación, con Justicia, y Libertad; una Nación democrática, próspera, incluyente, laica y digna; sin ningún tipo de discriminación; con equidad de género, respeto a los grupos étnicos, a la preferencia sexual; una Nación que integre su pluralidad; proyecto que ha de ser construido a través de un profundo y extenso proceso de organización, movilización, análisis, discusión y consensos.

 

Con base en lo expuesto, las organizaciones firmantes,

 

Convocamos

 

A los trabajadores, campesinos, indígenas, estudiantes, profesionistas, intelectuales, artistas, amas de casa, desempleados, comerciantes, pequeños empresarios, colonos, mujeres, jóvenes y ancianos, jubilados, pensionados, migrantes, ciudadanos y ciudadanas de este país;

 

A las organizaciones y comunidades nacionales, estatales, regionales y locales, sociales y civiles, en las que se agrupa nuestro pueblo;

 

A los movimientos, frentes, redes, campañas y espacios de convergencia: nacionales, estatales, regionales y locales, sociales y civiles, y a las fuerzas políticas afines a un verdadero cambio a favor del pueblo;

 

A la sociedad civil toda,

 

A organizarse y participar activamente en el Encuentro Nacional Preparatorio hacia un Congreso Social que habrá de realizarse los días 5 y 6 de febrero de 2010, en la Ciudad de Querétaro y el 7 en la Ciudad de México. Con este evento se iniciará un proceso nacional de construcción de consensos y participación popular para avanzar en el desarrollo de esta iniciativa. El acto inaugural se realizará en el histórico Cerro de las Campanas el día 5 de febrero a las 11:00 horas. Posteriormente se instalarán cinco mesas de trabajo, que se desarrollarán los días 5 y 6; y el día 7 en la Ciudad de México, tendrá lugar la lectura de los consensos de las mesas de trabajo, así como del pronunciamiento político del encuentro.

 

Para abordar el tema del congreso social se integraran las siguientes mesas de trabajo:

 

  1. Proyectos de Nación.
  2. Ruta para la construcción del Congreso Social hacia un Nuevo Constituyente.

 

Para tocar los demás temas que son de interés de las organizaciones convocantes se establecerán las siguientes mesas de trabajo:

 

  1. Conmemoración de los Centenarios desde la perspectiva popular.
  2. Democracia social participativa: Iniciativa ciudadana, referéndum, plebiscito, revocación de mandato, control social sobre medios de comunicación, entre otros.
  3. Plan de acción.

 

Con este acto unitario damos inicio a la conmemoración, desde una perspectiva popular, del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución  e iniciamos los trabajos que habrán de desembocar en los próximos meses en un Nuevo Constituyente.

 

 

Ciudad de México, 27 de enero, 2010

 

Organizaciones convocantes

 

Asamblea Nacional de la Resistencia Popular; Unión Nacional de Trabajadores (UNT); Frente Sindical Mexicano(FSM) , Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Diálogo Nacional, Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas y Pesqueras(CONORP) , Servicios para la Paz (SERAPAZ), Paz con Democracia, Frente Nacional Democrático de Organizaciones Sociales y Productivas, Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP), Movimiento Nacional para la Unidad Progresista Democrática y de Izquierda.




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